Archive for the ‘Spanish Poetry’ Category

A poem I wrote in Spanish

Un Instante

Cuando mis sueños murieron estuve a punto de volverlos realidad
Cuando fui cayendo más allá de la mentira estuve cerca de la verdad
Cuando la noche me fue ahogando fue cuando pude observar tu sol
Cuando el frio me fue arropando fue cuando me acorde de tu calor.

Yo lo único que quise fue poder sonreírle al mundo y transformar mi vida en felicidad
Entonces, explícame ¿por qué sigo llorando y esperando que esto se vuelva realidad?
Cuando era pequeño pensaba que el mundo era muy corto, hoy siento que es el tiempo
Y aunque he malgastado horas suplicando, yo lo único que quise fue robar tu aliento.

Cuando mi mundo se hizo pedazos estuve a punto de alcanzar la gloria
Cuando fui cayendo en los vacíos del olvido estuve muy cerca de entender la historia
Cuando la muerte me fue opacando fue cuando pude encontrar tu vida
Cuando la prisión de la soledad me fue carcomiendo pude ver esa única salida.

Yo lo único que quise fue poder amarte por siempre y vivir contigo para la eternidad
Entonces, explícame ¿Por qué sigo perdiendo mi fe cada vez que veo tanta fatalidad?
Cuando era pequeño pensaba que el mundo era mi cuarto, hoy siento que es mi prisión
Y aunque ha malgastado horas añorando, tú te has convertido en esa luz y mi obsesión.

La libertad y el amor son una esencia hermosa
Son como ver la formación de una flor de rosa
Quisiera cerrar mis ojos y pensar solo en estas cosas
Mientras mi alma sobre tus hombros reposa.

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Buenas Intensiones

Lo que quiero verbalizar, no creo puedas entender
Y tampoco quiero ser hostil al momento de pronunciarlo
Son de esos sentimientos que es algo difícil retener
Más sí, se encuentra en lo vital el tener que comunicarlo.

Si muerdo mi lengua es por no querer lastimarte
¿Pero hasta cuándo y cuánto tengo que darle riendas?
Porque aunque lo menos que quiere es herirte
No sé qué palabras usar para que aquí tu entiendas.

La piel es algo frágil cuando palabras taladran en el pecho
Y llegan hasta lo más profundo del musculo del corazón
Por no soportar más lo torcido, por querer verlo derecho
Uno pierde toda la paciencia, uno pierde hasta la razón.

Y como un maquiavélico plan contemplas el retirarte
Y esconderte en el silencio ilógico, que lleva al abandono
Algo que de alguna manera haga entender hacerte
Mas en lo muy adentro buscas causar dolor genuino ajeno.

Cuando no hay señal de cierto arrepentimiento
Aprietas más esas cadenas que a la otra persona ahorca
Y todo lo que antes exigiste por tales sentimientos
Ahora se ha convertido en una tenue enfermiza venganza.

Aquella primera persona se convierte en tercera
Como objeto que objetivamente observas corroerse
La humanidad que antes hubo, es ahora una fiera
Que fija su mirada a su presa, solo por verla perderse.

La extensión sobre esta discusión es lo que deseo evitar
La celebración sobre un nuevo perdón es lo que anhelo
Pero no encuentro forma alguna para podértelo explicar
No quiero que este enfrentamiento sea algún tipo de duelo.

Si hubiera una forma mágica para librar tanta tensión
Yo me refugiaría en la misma y no llevaría hasta ti esta carga
Si hubiera alguna forma en que pudiese tener tu atención
Habría comunicación que no acabase en una sensación amarga.

Las buenas intenciones nos han llevado hasta este péndulo
En donde disimular parece ser mejor que hablar claramente
Mas tíldeme de loco, tíldeme de estúpido, también de incrédulo
Pues no creo que esto ayude a poder entenderte, ni tampoco a amarte.

Oda a tu Bella Esencia de Mujer

Eres como una estrella que destella cuando despega de este plano astral
El fuego el cual produces, que aquí dejas, quema y quema por días y días
Eres esa ave que de las cenizas emana, hija del sol, ardiendo como el infierno
Eres un ángel caído, con las alas destiladas, amarradas sobre tu hermosa figura.

Tu cabello que son llamas que arden por todo un milenio
Tus ojos dos joyas que hipnotiza aun hasta el más ciego
Tu piel es suave tela, es como satín revestido en seda
Que con tan solo tocarle uno siente que se envicia de por vida.

Tus besos son como dulces con sabor a caramelo
Tu lengua es aguja que inyecta una dosis de adrenalina
Cada vez que me besas, a tus pies yo me entrego
Cada vez que te acercas, nuestros cuerpos muy por dentro se acojinan.

Y es que no hay nada más
Que tu bella esencia de mujer
Que me pueda a mi traer placer
Y es que no hay que desee más
Que tu bella esencia de mujer,
Que aquí quiera yo tener.

Oda a la Nostalgia

Cuanto te amo nostalgia
Dáñame, átame a las puertas del pasado.
En donde se hallaba la ilusión
En donde el sentido de mi percepción
No era lo que es hoy.
En donde soñar despierto
Era ser un romántico.
En donde hablar de cierto
Era mucho más didáctico.
Así era el mundo en su entropía
Combatiendo la inopia que se hallaba día a día.
En donde el epigrama
No tenía espacio para anular
El diorama de la utopía
Que uno había de llevar
En lo más profundo del corazón.
En donde perder la razón
Por el amor que sentías
Era un denuedo que se añadía
Al palpitar en tu pecho.
En donde llorar por despecho
Era platónicamente tener el derecho
De poder decir “aquí no hay más vida”.
En donde escribir de tu aflicción era tu mejor huida.
Y en la determinación de encontrar una salida
Te escondías tras las palabras.
Era el viento supliendo para elevar tus alas
Y tú sentías que podías volar aún más alto.
En donde el resalto de la contradicción
Era la dicción de tu vocabulario;
Como una fuente refrescante
Para poder explicar cómo el porvenir a diario
Nos derrocaba y desbarataba fuertemente.
En donde no era necesario el ser elocuente,
Sino que en lo ordinario de lo entonces expresado
Se encontraba el mejor de los resultados.
En donde podías entender aquello que hablo,
Porque parlamentábamos el mismo vocablo,
Sin tener que dividirlo,
En implicaciones matemáticas.
Entendías la temática,
Porque habías de relacionarte,
Sin tener que complicarte.
Dependías simplemente del arte,
Como mejor fuente de comunicación.
Siendo vertiente atrayente,
Expuesta en un poema, una pintura o una canción.
Siempre había un método refrescante;
Una voz de radiación ionizante
En donde todo el mundo podía confiar
De lo que aquel entonces se iba de comunicar.
Fuera como una acción de amor,
O un corazón quebrantado, que por tiempo se estuviese hiriendo,
Que en sí mismo en su ciclo obtuso estuviera hirviendo.
Por falta de compresión,
O por la negación de un perdón
O a causa de escases de calor humano;
En lo más profanado del peso de todo lo que quedó allá en el pasado.
Y más siempre entre medio de estos mismos individuos,
Estuvieron quien hubo, quien tuvo la osadía
De dejar a un lado toda la odisea
Que lleva a un mundo letárgico de monotonía.
Y es que hay algo en la apología,
Más allá de una vana y mera teoría,
Que se encuentra dentro de la analogía.
Y así fascinado, lo contemplo;
Me encuentro entre lo absurdo de mi frágil y corta memoria.
Por cuanto me trae de vuelta a las puertas de esta prorrogada historia
Puesto que la misma, en la energía que emana de su propia empatía,
Aun me trae alegría
Y es por eso, que aquí me detengo y retengo mi conciencia en la constancia
Dela liturgia en dramaturgia de esta entrañable nostalgia.

Ansiedad Resonante

Si pudieses ver el encorve que has dejado
Cuando decidiste derretir la pasión con tu enojo
Tú vas a llorar sangre por retener ese odio
Ya no se puede ver tu corazón a través de tus ojos.

No te acompañaré en este coro
En especial cuando empezaste a darme de codos
Yo te excusaría lo ocurrido pero
Echaste al fuego la memoria de nosotros dos.

Si pudieras ver el agujero que has hendido
Cuando decidiste arder en la llamas del infierno
Alrededor del rencor tu razón has fundido
Ya que no has de sentir ese calor humano tan tierno.

No te acompañaré en este coro
En especial cuando me dejaste aquí por muerto
Pero tampoco seré como el loro
Ni contaré a nadie de tus secretos tan abiertos.

Tal vez deberías de preocuparte un poco
Yo que soy el que no está cuerdo y en cambio está loco
Yo sé de tus sueños pervertidos sobre niños
Y de mí jamás volverás a obtener de ese tipo de cariño.

Simple, Humilde y Sano

Cuando el mundo era pequeñito
Todo era simple, todo era bonito.
Cuando mirabas por la ventana, esperabas
A que tu padre del trabajo llegara.
Cuando agarrados de la mano
Íbamos cruzando al otro lado, de la calle,
Era como viajar al otro lado del mundo.
Entre los límites de la cuadra de nuestra calle,
Íbamos imaginando como sería ver el resto de la ciudad;
Como seria poder visitar otro lugar.
Cuando tener automóvil era para aquel que fuese abogado
Algún doctor, o algún licenciado.
Cuando ir a pies a lugares lejanos
Era la única opción y uno nunca se hallaba cansado,
Y el levantarse sábado temprano
Por no perderte aquel programa entonces televisado.

Cuando el mundo era pequeño
Todo era humilde, todo era bueno.
La noche olía a grama, el día olía miel.
Cuando jugábamos con tierra
Y jugábamos con muñecos hechos de papel.
Cuando jugábamos a imaginarnos
Que éramos, caballeros, príncipes y reyes.
Cuando no sabíamos mucho del mundo allá afuera
Ni ninguna sus leyes.
Pero solíamos respetar y seguir las reglas
Que nuestros padres nos inculcaban
Y no pensábamos en romper ninguna de ellas.
Cuando la disciplina era la medicina
Para nuestros berrinches y caprichos;
La vitamina que refuerza nuestros valores morales.
Cuando papá y mamá reflejaban ser ejemplos ejemplares.
Cuando el amor y el respeto eran socialmente aceptables.

Cuando el mundo era chiquito
Todo era sano, todo era bonito.
Nuestro cuarto era nuestro templo,.
Nuestro fuerte contra el mal ajeno
Cuando tener un amigo era algo ameno,
Y hablar por horas porque pensábamos
Que el reloj que cuenta el tiempo
Era interminable.
Cuando nuestros padres se hacían responsables
Por aquellas travesuras que nosotros
En nuestra inocencia no sabíamos contendrían consecuencias.
Cuando el rencor duraba segundos
Y muchas veces ni siquiera había alguno.
Cuando el mundo era bien chico
Para mí, ser pobre era ser rico.

Indolente

Te has ido para siempre
Y ya nunca volverás
Y los recuerdos en mi mente
Ya no dan para más.

Casi borrados completamente
No recuerdo ya tu cara
Y ahora me es insuficiente
Yo necesito un poco más.

El dolor aun aquí existente
Que jamás huira
Y así permanecerá por siempre
Sin dejarme escapar.

En ese tiempo eternamente
El pasado que no pasará
Y así yo habré de esperarte
Hasta que mi cuerpo desista.

¡Oh maldita Muerte!
Quien me ha robado lo más preciado
Ven por mí, en el presente
Yo quiero volver a los brazos de mi niño amado.

Yo por ti soy indolente
Desde que arrancaste mi corazón
Y te integraste en mi inconsciente
Afligiendo en suplicio a mi razón.